Ahora leyendo
Los niños tienen derecho a sentirse enojados

Los niños tienen derecho a sentirse enojados

Niño enojado.

Muchos padres se frustran cuando sus hijos se enojan, olvidándose que a los niños también les molestan ciertas situaciones y que no saben cómo expresarlo, de hecho, la conducta es la expresión de esa emoción que les genera malestar. Un error común que cometen los padres es tener la idea irracional de que “el niño es quien debe calmarse primero”. Por esta razón muchos utilizan herramientas poco saludables, que podrían generar una desconexión emocional, como los gritos o incluso hasta los golpes.

Hay que tener cuidado con estas “herramientas educativas” ya que generamos un doble mensaje, en un primer momento podría ser “útil” pero luego lo que realmente les estamos comunicando a los niños es que la ira se la maneja con agresividad: la violencia genera violencia.


También te puede interesar:
¡Cuándo el colecho se vuelve en un problema!
“¡No seas tan llorón …!” ¿Cómo gestionar sus emociones?No te asustes si tu niño aún no puede.
Causas y consecuencias del bullying en niños
¿Sientes que tus hijos están distantes? ¡Comparte la mesa y la sobremesa!


Los padres son los primeros que tiene que tratar de mantener la calma cuando los hijos sufren un episodio de ira, ante una rabieta, unos gritos o unos llantos desgarradores. Pero, ¿cómono perder la cordura ante una crisis de ira de los hijos?

Ver también
Hay gente que odia a los niños.

  • Primero respirar si es que vemos que vamos a perder el control o aplicar otra técnica para no llegar al límite de la ira.
  • En el momento de corregirlos si ha cometido alguna falta tiene que haber una consecuencia, pero esa consecuencia tiene que ser apropiada para la edad del niño. Por ejemplo, si empieza a tirar las cosas alejarlo de la persona significativa -la madre o el padre, o de quien lo está cuidando- por un tiempo determinado de 1 a 5 minutos, dependiendo de la edad del niño y decirle que cuando se calme podrá estar con todos.
  • Luego hay que enseñarles a expresar porqué se ha enfadado. Una forma de aplicar la escucha activa es ponerse a la altura de los niños, así sienten que, realmente, prestamos atención a su molestia.
  • Si el niño ha cometido una falta, los padres tienen que mantenerse firmes y amables cuando se da una orden, con firmeza no me refiero a rigidez. Un ejemplo de firmeza y amabilidad: “Cuando termines de comer, hay que< lavarse los dientes” Un ejemplo de rigidez y poca amabilidad: “¿Por qué nunca me haces caso”? “¿Por qué eres un malcriado?.” “¡Si no te lavas los dientes vas a ver lo que te pasa!”
  • Explicarle el significado de las emociones a través de cuentos o juegos: se puede crear un semáforo de emociones y/o un diccionario de sentimientos.
  • Enseñar al niño a respirar a conciencia.

Una idea racional que tenemos que aprender los padres es que las emociones, por sí solas, no son buenas o malas, la diferencia está en cómo las gestionamos. Es decir, los niños tienen que aprender a manejarlas en el momento apropiado y con la intensidad adecuada, para que puedan sentir enfado o molestia en lugar de una ira o rabia, como dice el título del artículo “Los niños tienen derecho a sentirse enojados” y el reto como padres es enseñarles a expresar esa emoción de una forma saludable a favor de su bienestar emocional.

También te puede interesar:
¡Cuándo el colecho se vuelve en un problema!
“¡No seas tan llorón …!” ¿Cómo gestionar sus emociones?> No te asustes si tu niño aún no puede.
¿Sientes que tus hijos están distantes? ¡Comparte la mesa y la sobremesa!

¿Cuál es tu reacción?
Emocionado
7
Enamorado
4
Feliz
5
Gracioso
0
No estoy seguro
1

Familify mag is a trademark of Familify Corp. In the United States and other countries